En mi camino, preferí llevar una riñonera para llevar el dinero, la cámara de fotos y la llave del candado de la bici.

En el manillar llevaba un sencillo porta mapas. Prefería tener la vista despejada por delante y evitar desequilibrios en la dirección.

Aunque pude ver a algunos bicigrinos que la usaban y estaban bastante satisfechos.

Según gustos.