Camino del norte en bicicleta de montaña
Tomas Sánchez

Camino del norte o de la costa.

*De Wikipedia, la enciclopedia libre

De entre los conocidos como Caminos de Santiago del Norte la ruta de la Costa es la más utilizada por los peregrinos que, procedentes de los puertos de Europa Septentrional, desembarcan en cualquiera de los puertos del Cantábrico.

También es seguido por aquéllos que, desde las tierras más occidentales de Francia, se adentran en territorio peninsular cruzando la frontera entre Hendaya e Irún.

El trazado de la vía, conduce los pasos de los caminantes hacia Arzúa, donde enlaza con el Camino de Santiago Francés rumbo hacia la capital compostelana.

Este camino cuenta con bibliografía suficiente, está debidamente señalizado y los peregrinos pueden satisfacer cualquiera de sus necesidades en la práctica totalidad del mismo.

 

Antecedentes históricos

En 1.879, el Cardenal de Santiago dijo haber encontrado los restos perdidos del Santo. Cinco años después, el Papa León XIII reconoció oficialmente este segundo hallazgo

Fue a partir de la carta titulada "Noscat fraternistas vestra" fechada a mediados del mismo s.IX, atribuida al Papa San León, cuando la noticia corrió por toda la península y cruzó los Pirineos.

Los caminos astur-galaicos del antiguo Reino de Asturias fueron los primeros en dirigir a los peregrinos hacia Santiago. Esta ruta poseía una importancia semejante a los demás caminos jacobeos "primitivos", antes de que, en los siglos XI y XII, los monarcas hispanos potenciasen el Camino Francés como itinerario jacobeo privilegiado. Pero la promoción del Camino Francés no restó importancia a las otras rutas de peregrinación, ya que el tramo León-Oviedo se potenció desde los finales del siglo XI.

A partir del siglo XIII, la ruta de la costa sigue alimentándose tanto de peregrinos que optan por esta vía en el paso de Irún como de aquellos que, procedentes de países europeos del norte, desembarcaban en Bermeo y en Bilbao. Innumerables muestras del pre-romanico en Vizcaya avalan esta teoría, prueba de ello es la vasta iconografía que existe en el País Vasco. Después caminaban, cruzando Cantabria por Castro Urdiales y Laredo, hacia Santander desde donde continuaban dirección Asturias.

Patrimonio de la ruta

La extrema longitud de su trazado, da al viajero que sigue esta ruta jacobea, la posibilidad de disfrutar una infinidad de monumentos de interés natural y cultural como pocas otras rutas de peregrinación.

Patrimonio natural y paisajístico

Patrimonio arqueológico

  • Si por algo se caracteriza la cornisa cantábrica es por poseer uno de los más ricos legados de arte rupestre conocidos en Europa. Son numerosas las cuevas en las que existen manifestaciones artísticas prehistóricas. Algunas de ellas se relacionan a continuación:
  • No obstante, no son éstas las únicas evidencias de la existencia de asentamientos humanos prehistóricos. De hecho, también son frecuentes en el recorrido los monumentos megalíticos y otros yacimientos arqueológicos de índole funeraria. Algunos de ellos son:

     

  • Por último, reseñar otros vestigios arqueológicos de interés como:
    • Termas romanas en Cimadevilla.
    • Minas de Arditurri en Oyarzun.
    • Ídolo de Peña Tú en Vidiago.

Patrimonio artístico y monumental

A lo largo del trayecto, esta ruta jacobea atraviesa muchos de los más importantes puertos y ciudades del norte de la Península Ibérica. Algunas de estas localidades han tenido o tienen una notable importancia cultural, económica, religiosa y política, origen del rico patrimonio monumental con el que cuenta esta vía.

Templos y construcciones religiosas

Construcciones militares y de defensa

  • Teniendo en cuenta la exposición de las ciudades portuarias a los ataques por mar, casi todas las ciudades por las que transita el camino poseen construcciones defensivas, muchas de las cuales han logrado sobrevivir al paso del tiempo, llegando hasta nuestros días con un considerablemente buen estado de conservación. Algunos de los castillos y fortalezas existentes son:

     

    • Castillo de Carlos V en Fuenterrabía.
    • Castillo de San Telmo en Fuenterrabía.
    • Castillo de Parga en Guitiriz.
    • Fuerte de San Marcos en Rentería.
    • Castillo del Duque de Estrada en San Vicente de la Barquera.

     

  • Torres, muros y construcciones defensivas de menor envergadura son también interesantes desde el punto de vista artístico e histórico. Durante el camino pueden visitarse:

Arquitectura civil

             

  • Palacio de Velarde en Santillana del Mar.
  • Palacio de Peñalver en Trasona.
  • Casona de Valdés en Villaviciosa.
  • También los edificios administrativos adquieren en muchos casos una notable importancia desde el punto de vista arquitectónico. Cabe reseñar algunos de los edificios que albergan las dependencias municipales de la localidad: Avilés, Bilbao, Irún, Lourenzá, Marquina-Jeméin, Nubledo, Oyarzun, Pasajes, Portugalete, Ribadesella, San Sebastián, Santander, Torrelavega, y Villaviciosa.
  • A lo largo de la historia, numerosas construcciones han venido a dar servicio a los habitantes de estas regiones así como a los que a ellas se acercaban. Son éstos una muestra de edificios cuya finalidad es dar cobertura a las múltiples necesidades que va creándose la sociedad humana:

     

Infraestructuras

  • Como en todo trazado terrestre, los puentes se hacen imprescindibles para salvar ríos y corrientes de agua. Durante aproximadamente dos milenios, los pobladores de estas tierras han construido interesantes obras de ingeniería para ello. Algunos de los más reseñables son:
  • Pero si además tenemos en cuenta que se trata de un camino que discurre a orillas del mar, los faros se hacen imprescindibles para garantizar la seguridad naval a lo largo del litoral. Algunos de ellos se alzan en las costas de Castro-Urdiales, Colombres, Fuenterrabía, Llanes, Luarca, Santander, y Zumaya.
  • También tiene el peregrino oportunidades de saciar su sed en las fuentes de agua potable existentes a lo largo del camino. Éstas son sólo una pequeña muestra:

     

Patrimonio cultural y popular