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Si comenzamos nuestro camino con
la bici revisada, a punto y sobre todo recién engrasada
siguiendo los consejos anteriores, a partir de aquí ya
solo debemos ocuparnos del mantenimiento y cuidado
diario.
Aclarar que ya damos por
supuesto que llevamos en nuestras alforjas preparados
para el camino los siguientes elementos:

- 1 botecito pequeño de aceite
liquido de teflón, "para condiciones secas".
- 1 botecito de aceite liquido
de teflón, " para húmedo".
- 1 bote de aceite de teflón en
spray.
La diferencia
que hay entre el aceite para condiciones secas y el
húmedo son evidentes, el de seco es mucho más fluido y
no se enganchará tanto a la cadena. Pero tiene el
inconveniente de que en caso de lluvia escurrirá con el
agua y nos dejará la bici sin lubricación a las primeras
de cambio.
El aceite
espacial para humedad es mas denso (tipo grasa) tiene la
ventaja de agarrarse más a la cadena y partes móviles,
pero el inconveniente de atrapar más la suciedad. Este
aceite es recomendable solo en casos de lluvia.
El aceite en
spray junto con el tubito prolongador, nos permitirá
engrasar bien la zona de la piñonera, y sobre todo
introducir aceite en zonas de difícil acceso.
Durante el
camino como si de un ritual diario se tratase debemos
engrasar levemente nuestra bicicleta siempre antes de
salir. Sobre todo tener la precaución de no poner en
exceso. Solo lo justo y necesario. Ya que salvo
necesidad extrema no lavaremos la bicicleta y cada dosis
de lubricación que pongamos se irá sumando a la del día
anterior.
Así debemos
engrasar levemente usando el aceite liquido y el spray
(a conveniencia) sobre todo los siguientes elementos:
Desviador delantero, cambio trasero, piñones, ejes de
las ruedas, eje pedalier, pedales, barras de la
horquilla de suspensión..., articulaciones del freno V-Brake.

Si notamos
molestos sonidos por ejemplo en la zona del sillín,
también podemos poner un poco de aceite en las guías de
debajo del sillín y seguro que desaparecerán esos
molestos ruiditos.
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